Ser exitoso en Cuba II

Posted on Actualizado enn

exito

Por: Teresa Viera Hernandez

“Hablemos de la familia, hablemos de la educación – inquiría aquel periodista, haciendo gala de su profesión. ¿En qué medida la familia cubana carga con una alta cuota de responsabilidad respecto a la manera en que interpretan el éxito hoy los más jóvenes? ¿Qué futuro quieren los padres para sus hijos?”

Puede verse como una corresponsabilidad equitativa entre familia-escuela-sociedad que ha evolucionado, no establemente en el tiempo, pero donde la premisa ha sido, y continúa siendo, la búsqueda de “lo mejor” para nuestros jóvenes; donde “lo mejor” posee una fuerte carga de subjetividad personal e institucional.

Dentro de las consecuencias de una población –particularmente una juventud- altamente instruida, está el hecho de que posean mejores perspectivas de análisis del futuro y de las garantías que desean para su descendencia. Una de las tantas razones por las que actualmente se posterga la formación de una familia propia, en el caso de los más jóvenes.

La familia quisiera encontrar en la escuela el lugar donde se comiencen a fomentar y encuentren proyecto de consolidación las aspiraciones y patrones de éxito; de la misma manera que la escuela pretende que el núcleo familiar desempeñe bien su rol como primeros educadores.

La realidad es que, en algunos casos, se descarga toda la responsabilidad a la escuela, en condiciones de asumir y suplir, de manera homogénea, las desigualdades sociales de sus niños y niñas. Sobre todo porque es un escenario académico en el que también confluyen como factor determinante, el funcionamiento de importantes organizaciones estudiantiles que pueden incidir en la vida y desarrollo de los menores. En otros, la familia asume el principal rol, y aunque algunos tutores en ocasiones no disponen del tiempo que quisieran para dedicar a la educación integral de sus hijos, crean en sus hogares las circunstancias para “mantenerlos entretenidos”, que no es necesariamente, estarlos preparando para la vida.

Sin dudas, la institución familiar está preparada para la formación integral de los más jóvenes, dada la elevada espiritualidad y estándares sociales que aporta el nivel cultural alcanzado en una sociedad que garantiza el acceso a los más altos niveles de educación. No obstante, para algunas familias, a veces son insuficientes los recursos materiales y financieros que poseen para hacerlo como desean y como presuponen que es “lo mejor”.

Esta desigualdad social, no solo de recursos, sino de reales oportunidades de acceso, que tiene su génesis en el impacto de la crisis internacional en el desarrollo económico nacional, la aún insuficiente productividad interna y la ineficacia del valor de compra del salario medio de los cubanos, repercute directamente y vuelve insostenibles las políticas de equidad del Estado orientadas al sector familiar.

Otra cuestión a analizar en los nuevos contextos es el hecho de que, hasta hace un breve período, los adultos de influencia directa en nuestros menores estaban micro localizados, esencialmente, en la propia familia y la escuela. Ya no es así. Existe una fuerte tendencia al asociacionismo informal que pone sobre la mesa un escenario de socialización diferente para nuestras juventudes. Por lo que la educación en estos momentos es responsabilidad, más que nunca, de toda la sociedad.

 “¿Y los medios de comunicación? ¿Hasta qué punto se promueven, en estos espacios, patrones de éxito alejados de los principios del proyecto social que defendemos? ” 

De la misma manera, los medios de comunicación poseen gran influencia educativa en la población joven que se acerca a ellos no solo para la búsqueda de información, sino, mayoritariamente, para el esparcimiento en su tiempo de ocio. Cada medio –televisivo, impreso, digital, radial- propone variedad de contenidos concebidos para un público mejor o peor preparado para recibir los mensajes. Son los niveles de educación e instrucción de los receptores, así como sus experiencias de vida, quienes determinarán la interpretación de cada propuesta.

En Cuba, en el caso de la televisión, poseemos una parrilla diversa donde toda la producción no es autóctona. Esto es importante, pues los productos foráneos están construidos desde otros preceptos sociales – incluso morales y éticos- que no siempre están en correspondencia lineal con la educación en valores que se promueve desde la sociedad cubana. Se trata de un fenómeno que ocurre también con todas las expresiones del arte y otros espacios de socialización de importancia cardinal en la etapa de la juventud.

Nuestros medios visibilizan conductas con el objetivo de que se traduzcan en patrones de éxito o rechazo social; sin embargo, son los públicos quienes objetivan o no tales aspiraciones. En pantalla encontramos frecuentemente a algunos que tienen mucho y son poco inteligentes, y a otros muy cultos que poseen lo básico y menos; por más que el guión nos induzca a pensar que uno es mejor que otro, corresponde al televidente esa interpretación.

Últimamente, se ven buenas cosas en la TV, y sobre todo en los espacios digitales, tanto formales como alternativos. No puede ser un problema la pluralidad de opciones y criterios. La apreciación del arte y la cultura en general es otra cosa. Participan en su formación tanto los medios como el resto de los actores sociales, los primeros con un peso que multiplica su alcance, pero no determina el resultado.

Asumimos entonces que sería necesario apostar por más autonomía de pensamiento y lógica de análisis; solo posibles si contribuimos al cultivo de la espiritualidad de las personas jóvenes y la edificación de la capacidad de discernir y discriminar –no por género, edad, religión, color de la piel o estrato social – sino por lo verdadero y martianamente bueno.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s