Ser exitoso en Cuba I

Posted on Actualizado enn

ser exitosoPor: Teresa Viera Hernández

Desde nuestro país, que escogió el camino del Socialismo desde hace más de 50 años ¿existe un modo particular de entender el éxito social?  Con los cambios experimentados en las últimas décadas ¿hay nuevas maneras de interpretar el éxito en Cuba? preguntaba un periodista interesado en sumar opiniones a su próximo programa.

El éxito es una construcción social, por ello cambia en cada momento socio-histórico y es determinado por un conjunto importante de factores, sobre todo los psico-sociológicos de los individuos. Muchas han sido las conceptualizaciones de esta categoría dadas por grandes personalidades de la intelectualidad mundial, pero en todos los casos se coincide en que no cambia la realidad objetiva.  Antonio del Castillo, intelectual español, definió que no da ni quita razón a las cosas; mientras Dickinson expresaba que le parecía más dulce a aquellos que nunca llegaban a lograrlo. Preferimos -tal vez por habernos dedicado a las Ciencias- la definición de Churchill: aprender a ir de fracaso en fracaso sin desesperarse. Lo que sí queda claro es que “ser exitoso”o “tener éxito” son frases que resultan de la interpretación de quien las desea y del reconocimiento social a lo que se pretende alcanzar.

Cincuenta años para un individuo es una vida medianamente larga, en la que deben consolidarse proyectos y aspiraciones personales y familiares, pero para un proyecto social y de nación, es un plazo corto. Por ello podemos decir que el cubano, tal y como se concibe desde el triunfo revolucionario de 1959, es joven. Esta contradicción hace que nuestra subjetividad pueda hacernos catalogar como insuficiente lo logrado, lo cual es legítimo porque lo medimos por nuestros años de vida, y por lo que ha representado vivir en Cuba en el momento sociohistórico en que lo hacemos: durante la etapa de construcción del Socialismo.

El proyecto social cubano ha sido exitoso y, para ser justos, heroicamente exitoso. Así lo ratifican el reconocimiento mundial y los indicadores sociales con que cuenta el país, que tienen una expresión concreta en cada hogar y familia cubana: altos índices de escolarización y salud integral, logrados con acceso gratuito a servicios altamente costosos en su sostenibilidad para el Estado; alimentos básicos subsidiados para todo ciudadano cubano a través de una canasta básica mensual, insuficiente para el aporte nutricional necesario, pero sobre la base de la que se estructura la alimentación de una no despreciable cantidad de familias en el país; acceso universal a la cultura y al buen arte, a empleos dignos y a las asistencia y seguridad social con las que contamos.

Que esto represente el éxito de cada individuo que vive en el país, es otra cosa. Y aunque el éxito de un proyecto social que apuesta por la equidad y por el logro de toda justicia debería edificarse desde las individualidades, no es contradictorio que el éxito de la sociedad sea percibido de una manera y el éxito personal y familiar, de otra. Las sociedades se miden por los standares internacionales a los que hicimos referencia -y que nadie podría des-construir para el caso cubano- y los individuos por otros -también universales- pero que dependen mucho más de estrategias y proyectos de vida individuales, y por supuesto, de la espiritualidad y cultura ciudadanas. No es que exista un modo particular de entender el éxito social en nuestro país, sino que la mayoría de las veces consideramos lo que la sociedad ha hecho por nuestro éxito personal y familiar, en lugar de cuántas personas han sido beneficiarios directos de lo logrado a través de las políticas de equidad social.

Para los cubanos de todos los tiempos, ha sido imprescindible ser exitosos, y esto es fruto de un proyecto social que los instruye y educa. Por supuesto, cambian las maneras y patrones a través de los cuales se puede llegar a ser una persona  que, por ejemplo, sostenga favorablemente las dinámicas de una familia, una vivienda confortable que pueda convertir en un hogar para los suyos y un trabajo que, coherente con su formación académica, le brinde satisfacción espiritual y amplitud económica para sostener todo lo anterior. Aunque hemos mencionado aspectos sociológicos que son medidores estándares de éxito en la vida de las personas -y también cuentas aún pendientes en la vida del cubano medio- no  pienso que los que acá vivimos consideremos personas exitosas a aquellas que poseen finanzas para vestirse y calzarse a la moda y vivir de manera holgada económicamente, sin tomar en consideración su desarrollo espiritual y cultural.

Los adolescentes y jóvenes cubanos continúan admirando a los que saben y se destacan por su buen quehacer en diferentes áreas, no solo en lo popularmente más reconocido como la música y el deporte. Claro está, también les gusta vestir a la moda y tener acceso a los lugares  donde el esparcimiento puede no ser necesariamente cultura, pero constituyen puntos de encuentro con aquellos que poseen lo que anhelan tener: elementos tecnológicos de última generación para escuchar música y ver audiovisuales, vehículos y otros. En Cuba las personas pueden ser hasta envidiadas por lo que poseen, pero no admiradas. Y no es la persona a la que se envidia aquella a la que se desea imitar; a diferencia de la persona a la que se admira.

Afortunadamente, en medio de una sociedad tan heterogénea, con fenómenos globales que nos impactan y modifican hasta principios morales de vida, aún podemos decir que nos movemos, como tendencia, en terrenos de ética de vida socialista. Esto es muy favorable a la hora de cualificar el éxito y tener una mejor perspectiva de triunfo. Los jóvenes cubanos quieren ser triunfadores y exitosos también, pero no solamente por los caminos a los que arribaron a ello sus adultos;  porque, además, no existen las mismas condiciones de ascenso social.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s