La hora de la diversidad cultural

Imagen Posted on Actualizado enn

Imagen

      Por: Yoannia Pulgarón Garzón

En los primeros días del mes de julio, tuvo lugar el Festival del Caribe, y con el anhelo de poder disfrutar de sus atractivos en alguna oportunidad, resurgen también aquellas ideas que invitan a dialogar sobre la identidad cultural y la diversidad cultural. Dos conceptos, que lejos de contradecirse se complementan, diría más, son inseparables.

La lucha por preservar las identidades culturales, debiera convertirse hoy en una tarea de primer orden para todas las agendas de políticas culturales. Traducido en un mayor cuidado y mantenimiento de las tradiciones más autóctonas, del legado cultural de los que nos antecedieron, de las costumbres; cimientos de lo que constituye hoy nuestro patrimonio. Todo aquello que nos permite ser y existir como pueblos y naciones con historias y devenires concretos.

Por su parte, también debe existir la voluntad de fomentar el respeto hacia las otras culturas, sin imposición de recetas ni modelos, situación que se encuentra amenazada por el impacto de la globalización neoliberal, a través de la cual se anulan muchos procesos y rasgos culturales de las naciones. Resulta cada vez mayor el impacto de los procesos de homogenización cultural fomentado por el papel predominante de los medios de comunicación nacionales y transnacionales, y que tras el velo del “desarrollo” subsumen los patrones culturales de los contextos diversos, traduciéndose en pérdida de la identidad cultural, del sentido de pertenencia a la comunidad y del valor personal en un contexto social.

El respeto hacia la diversidad cultural, debe ir más allá de ser tolerantes con lo que resulta diferente; consiste en ponderar esa diferencia y utilizarla para fomentar escenarios de desarrollo. Partiendo de la interpretación de las necesidades y aspiraciones que como colectividad identifican, sin imposiciones ni etiquetado de “recetas” validadas. El Festival del Caribe, con sus diferentes actividades y coloquios científicos, es una muestra de lo que puede hacerse en esta materia. Resulta un intento por el rescate de las raíces de nuestra región, apelando a las maneras diversas en las que cada país ha contextualizado estas formas de hacer y de ser caribeño. Constituye también un momento de integración y de retroalimentación de nuestras culturas.

Por consiguiente, en un mundo sin fronteras, la diversidad cultural no puede confinarse al nivel local o nacional, sino que debe sacar provecho del diálogo transnacional, es decir, fuera de la propia frontera. Dicho diálogo no solo aumenta las posibilidades de cooperación internacional e intercultural, sino que multiplica los recursos disponibles para la comunidad en busca de su futuro cultural; es dentro de ese diálogo donde se concretaría la globalización.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s