La juventud y el legado del Moncada.

Posted on Actualizado enn

Presentación luis

Por: Luis Gómez Suárez

Tengo ante mí, la imagen de Fidel en la pantalla del televisor, durante la transmisión del noticiero del mediodía. Se trata de una foto donde aparece recibiendo de manos del presidente venezolano, Nicolás Maduro, un cuadro del cuartel Moncada, pintado por Hugo Chávez cuando se recuperaba de la primera operación que se le hiciera en Cuba.

El líder cubano se muestra como lo que es, un anciano de rasgos venerables, cuya imagen trasluce una salud delicada; todos lo sabemos, pues debió enfrentarse a cruentos procesos quirúrgicos producto de una vida de incesante trabajo y tensiones, con muy poco tiempo para el descanso, lo que minó su proverbial fortaleza física. Él mismo lo ha dicho: “He vivido para luchar”. Sin embargo, cuánta dignidad y grandeza emanan de su semblante.

En esta corta frase se resume su vida y pensamiento, ello se puede apreciar en la misiva  destinada a los presidentes que nos visitaron con motivo de la conmemoración de los sucesos del 26 de julio de 1953. En ella se resumen tres cuestiones de gran valor práctico: su concepto de Revolución, con el que llama a realizar nuestros ideales de justicia sobre los cuales edificar el patriotismo, la independencia, el proyecto socialista y el internacionalismo, preservando siempre la unidad como principal arma de lucha.

En segundo lugar hace un recuento de los acontecimientos del día de la Santa Ana, el cual constituyó una forma original para la solución de los problemas que confrontaba la Cuba de entonces, con lo cual llama a los pueblos latinoamericanos a buscar sus propias vías y formas de lucha en los tiempos que corren.

Por último, expone su visión del futuro de la humanidad -sus temores al respecto-, haciendo un llamado a poner fin a las armas nucleares, cuyo empleo puede acelerar los problemas concernientes al Cambio Climático. Al mismo tiempo convoca a respetar la autoridad de los líderes de cada país, sistemáticamente cuestionada por el imperio. Por último evocó a Hugo Chávez Frías, paladín de la unidad latinoamericana.

Las ideas contenidas en la misiva de Fidel se entrelazan con las expuestas por el presidente Raúl en el acto central realizado en Santiago de Cuba, en ellas ambos dejan entrever su preocupación por el futuro del proyecto revolucionario, iniciado y sostenido hasta el presente por los jóvenes. De modo que nos encontramos en un momento crucial para su continuidad, la que depende de ellos, quienes junto a todo el pueblo, deben hacer avanzar la bandera de la Revolución.

Afirmaba Lenin que uno de los requisitos fundamentales para el triunfo de un proceso revolucionario es la decisión del pueblo trabajador, de los explotados, de llevarlo hasta sus últimas consecuencias. Lo complejo de esta observación estriba en que esa lucha por perseverar pasa por los avatares del relevo generacional, en lo que posee una incuestionable impronta la educación de nuestros hijos en un contexto arto complejo. Por consiguiente se requiere trabajar con toda intención por prepararlos con el propósito de que adquieran conciencia de su papel y sean capaces de llevarlo a cabo. No nos cabe la menor duda de que podrán hacerlo, sin embargo ello no se logrará por vía natural y espontánea, se requiere el esfuerzo de todos.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s