Nadar a contracorriente

Posted on Actualizado enn

ImagenPor: Luis Goméz Suaréz.

Algunas personas, consideran que el comportamiento de quienes muestran y hasta hacen gala de conductas públicas vituperables, responden a las penurias propias de la vida cotidiana del cubano. Ello puede ser cierto, en alguna medida, pues no han sido pocas las dificultades por las que ha debido atravesar la población en los últimos veinte años, sobre todo durante el decenio de los 90. Sin embargo, gran parte de la población que sufrió y luchó por salvar la Revolución y las conquistas del socialismo en los momentos más duros de la crisis del primer lustro de ese decenio, han sabido avanzar con honor y sin perder la decencia. Es decir, la capacidad de mantener una conducta correcta en las situaciones más adversas para cambiarlas a su favor sin pasar por encima de los demás. Quienes, por el contrario, actúan a contrapelo de las más indispensables normas de convivencia destruyendo de obra y palabra cuanto encuentran a su paso, se acercan a los animales que luchan por su sobrevivencia sin sensibilidad para percatarse de cuantos le rodean.

Son estos los que más daños hacen al proyecto común en la actualidad. Así lo expresó el presidente Raúl Castro en un discurso breve pero contundente destinado a despertar conciencias. Aquellos que no logren hacerlo deben ser estimulados por otros medios, lo que la sociedad posee para estos casos en los distintos códigos y leyes. No obstante, todo ello tiene mucho que ver con la educación que brinda nuestra sociedad, tanto la escuela y la familia, como los medios masivos de comunicación y la ciudadanía en su conjunto. Debemos todos mirarnos por dentro y cambiar nuestras formas de pensar y actuar, lo que debe traducirse en hechos, exigiéndole a los demás y, sobre todo, a nosotros mismos.

Podrá argumentarse que este es un asunto arto común, lo que es del todo cierto. Desde la antigüedad cuando se escribieron los diez Mandamientos contenidos en La Ley, ya se hacía referencia a la virtud y la decencia. ¿Qué son acaso los valores contenidos en todos los libros sagrados, ya sea la Biblia, el Corán o los Vedas? El hombre a lo largo del tiempo se debate entre los instintos animales y los valores humanos. Por tanto, ¿Es o no importante la espiritualidad, el humanismo y la virtud? Este de hoy es la lucha entre el bien y el mal, entre el orden y el desorden entre los valores más caros a la sociedad y los antivalores. De eso se trata.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s